Vídeo: Cómo dejar los pensamientos molestos atrás

enrraizamiento

Tengo que pasar por el súper, el jefe hoy estaba de mala leche, tengo que comprar el libro que mi hija necesita para el cole, mañana me vendrá la factura del seguro, mi pareja está cambiando y no sé por qué, tengo que ordenar la casa, me gustaría escribir una historia, tengo que llamar a los del gas… Así, hasta el infinito. ¿Te suena?

Vivimos en nuestra cabeza. Dejamos que la mente divague entre la maraña de pensamientos que nos asaltan. Siempre hay cosas por hacer. Cosas en las que pensar. Vamos de un lado a otro haciendo mucho. Pero ausentes de lo que es realmente importante. Disfrutar de los árboles en tu paseo del trabajo a casa, jugar con tus hijos en el parque, una buena conversación con tu pareja, un delicioso plato de comida que has preparado. Cualquier experiencia que te produzca placer, felicidad o, sencillamente, sea agradable.

La solución pasa por conectarte con tus sensaciones. Con tu cuerpo. Porque el cuerpo no piensa: siente. Y, para ello, te propongo un ejercicio de bioenergética: el enraizamiento.

El enraizamiento te servirá para conectar contigo misma. Cuando tengas un momento de estrés, ya sea por todo lo que tienes que hacer o porque estás viviendo un momento emocional difícil, haz este ejercicio. Es decir, cuando los pensamientos no te dejen en paz, cuando estés llorando por una discusión, cuando estés enfadada por un disgusto: enraiza. Verás cómo, al cabo de unos minutos, nada tiene tanta importancia, nada es tan malo cómo parecía.

Cuando hagas el ejercicio, es posible que aparezcan emociones o sensaciones difíciles de soportar. Por ejemplo, cuando yo empecé a enraizar, pensaba que mis piernas no iban a aguantar, que me iba a caer. Y eso me ponía triste. A menudo, acababa llorando. La clave en estos casos es permitirte experimentarlo. No te cierres a esa vivencia. Solo si la vives, podrás dejarla ir. Dejará de perseguirte.

Como en todo, claro está, cuanto más lo practiques, más fácil será que te conectes con una sensación placentera de relajación. Lo ideal es que dediques 5 minutos al día para enrraizar. 5 minutos para conectar con tu cuerpo y contigo. ¿Qué me dices? ¿Te apetece probarlo?

Te dejo con el vídeo.

Este es el primer vídeo que grabé y todo ha mejorado bastante desde entonces. Por eso, decidí preparar este otro vídeo con una versión avanzada del enraizamiento, la que se combina con el arco invertido. Puedes usar la que prefieras.

Aquí lo tienes:

Suscríbete a la lista de correo si quieres conocer más ejercicios que te conecten contigo misma.

Música: Jason Shaw.

Foto: Valentina Musumeci.

PD. No quiero terminar esta entrada sin agradecerle a Laura su ayuda. Ella no sabía nada de bioenergética cuando hicimos la grabación. Así que los comentarios que le hago a ella, sirven para que tú también los tengas en cuenta cuando practiques en tu casa.

Descubre los 5 errores que cometes cuando te adentras en el autoconocimiento

Y el curso gratuito Primeros pasos para escuchar tu cuerpo con ejercicios para gestionar tus emociones y aliviar tus malestares corporales

Guardar

Guardar

Guardar

8 comentarios
  1. Moni
    Moni Dice:

    ¡Hola Nùria! Justo acabo de terminar el ejercicio y quiero contarte que siento más relajados mi cuello y mi cintura, pero mi espalda la siento tensa.
    -y cuando estaba hasta abajo de mí salieron como sollozos pero no me dieron ganas de llorar.
    Gracias por compartir y ayudarnos.

    Responder
    • Núria
      Núria Dice:

      ¡Hola, Moni!

      Gracias por tu comentario. Es normal que sientas tensa la espalda, ya que este ejercicio saca a relucir, también, las tensiones que hay en el cuerpo. Te animo a que lo sigas practicando y, si vuelves a sollozar, mira a ver si puedes ir un poco más allá para llorar. Cuando saques el sentimiento mediante las lágrimas, es posible que tus tensiones se reduzcan.
      Un abrazo!

      Responder
  2. Gustavo
    Gustavo Dice:

    Nuria, hice este ejercicio y sentido una opresión en el pecho, sentí ahogo y solo me mantuve en la posición unos segundos. En el ejercicio anterior no noté que lo más molesto es mi pecho. Esta interesante lo haré todos los días. Gracias

    Responder
    • Núria
      Núria Dice:

      ¡Hola, Gustavo!

      Gracias por compartir tu experiencia. Si te animas a probarlo otras veces, te recomiendo que trates de mantenerte un poco más en la postura del enraizamiento para, así, poder sentir la emoción que aparezca.
      Es posible que esa opresión en el pecho sea debida a ganas de llorar contenidas. Fíjate si es tu caso y, si lo es, mira a ver si puedes llorar. De esta forma, la opresión en el pecho se irá.
      Un abrazo!

      Responder
  3. Melissa
    Melissa Dice:

    Lo practique siento una relajacion incluso los pies los siento livianitos… Cuando estaba abajo me dio ganas de reirme y casi no me salia voz.. Lo seguiré practicando…

    Responder
    • Núria
      Núria Dice:

      ¡Hola, Melissa!

      Gracias por compartir tu experiencia 🙂
      No te preocupes si no te sale la voz, es normal al principio. Requiere algo de práctica en muchas personas.
      Un abrazo!

      Responder
  4. Gloria
    Gloria Dice:

    Buen día Nuria; gracias por compartir este video; esto es nuevo para mi y se que me va a servir mucho; últimamente sufro de dolor de cuello y hombro; iré comentando mis progresod

    Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *