Cómo usas tu cuerpo cuando te enfadas

rabia cuerpo

Hace unos años, antes de hacer terapia corporal, yo tenía la idea de que no me enfadaba nunca. Pensaba que era una buena chica capaz de aguantar casi cualquier cosa porque no me molestaba. Estaba muy equivocada.

Hubo un día en que mi terapeuta me hizo golpear y gritar. No recuerdo qué habíamos hablado antes, incluso tengo el recuerdo de esa sesión algo difuso. Lo que tengo grabado a fuego es la sensación: no podía golpear. Mis brazos no tenían fuerza. Mis golpes eran débiles y mis gritos me rascaban la garganta. Incluso días después, mis extremidades seguían exhaustas. Además, me sentía fatal, estaba deprimida.

Ese fue el inicio de mi trabajo personal con la rabia. Poco a poco, a medida que profundicé en él, empecé a darme cuenta de que sí que me enfadaba. El problema era que me lo callaba. Este era mi patrón emocional: algo me molestaba, yo me tragaba el enfado. Así de simple. Aquello era lo más fácil, según creía. Lo mejor era evitar confrontaciones.

Quizá pienses que, una vez hecho consciente el patrón emocional, sólo tenía que cambiarlo. Lo siento pero esto no es así. No fue tan sencillo para mí. Tuve que pasar por todo un proceso que duró bastante tiempo en el que aprendí a exteriorizar mi rabia mediante ejercicios corporales; y en el que me di cuenta de que había mucha ira acumulada dentro de mí.

Todo esto me lo enseñó mi cuerpo. Mi cuerpo me mostró que, cuando había algo que me ponía furiosa, me comprimía y retenía toda la energía. La forma de hacerlo era: apretar los dientes, contraer los brazos y tensar los hombros. Se trataba de hacer mucha fuerza para empujar hacia adentro todo el enfado. No debía salir ni una pizca. Así era como debían hacer las buenas chicas.

Tú también tienes una forma única de gestionar la ira. Cuando nos enfadamos, puede ser muy difícil pararnos a pensar qué es lo que estamos haciendo y por qué. Por eso, te invito a que lo descubras mediante tu cuerpo. En este audio que te he preparado, podrás darte cuenta de cómo lo usas cuando te enfadas y qué tipo de pensamientos o acciones tienes cuando haces eso. Porque, el primer paso para aprender a gestionar la rabia, es darte cuenta de qué haces en esos momentos.

Te dejo con el audio. Me encantará que me cuentes tu experiencia en los comentarios.

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Música: Andy G. Cohen.

Foto: Breno Machado para Unsplash.

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8 comentarios
  1. Valentina
    Valentina Dice:

    Hola Nuria, este tema de la rabia me apasiona mucho.
    Yo en principio creo que exteriorizo bastante mi rabia, y mi pareja lo sabe. Pero también he sido siempre “una buena chica” desde pequeña, así que supongo que sigo sin dejar salir toda la rabia que tengo dentro ya que por la noche aprieto mucho la boca y ya no puedo dormir sin férula.
    Me interesará descubrir la verdad. Te comentaré en cuanto escuche el audio! 🙂

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    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Valentina!
      Me alegra que te apasione la rabia. Es uno de mis temas favoritos.
      Apretar mucho las mandíbulas por la noche suele ser signo de rabia reprimida. Quizá lo que ocurre es que sí que sacas el enfado, pero no quedas satisfecha, en el sentido de que no consigues llegar al fondo de la cuestión. Esto último es una suposición que hago. Lo importante es que tomes en cuenta la experiencia que tengas con el cuerpo, pues eso será lo que más pistas te dará para darte cuenta de cómo gestionas la rabia.
      Si haces el ejercicio, me encantará que me cuentes 🙂

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  2. Jovita
    Jovita Dice:

    Hola Nuria.
    La rabia a lo largo de mi vida la he expresado de forma incorrecta. Fuera del ámbito familiar me ha costado y aún a veces me cuesta expresar mi enfado y se que en el fondo lo q hay es q no expreso algo q me molesta o bien no estoy de acuerdo. O sea callo y no digo nada. Me doy cuenta q mi mandíbula,me duele en esos momentos, q me duelen los dientes de tanto apretar, que se tensan mis brazos por que sino se escaparia por ahí toda mi energía al igual que por mi boca. Se que el motivo es que creo que me dejaran de lado y me rechazaran y eso realmente me duele. El problema es que toda esa rabia sale en el momento más inoportuno y con los que más quiero. Esto hace q a muchas veces me aparte de,según q personas pues lo q dicen o hacen realmente me cabrea. También soy consciente de que yo misma no acepto mi enfado y normalmente busco una excusa justificando al otro y dejándome a mi de lado para no sentir ese enfado. Al final de tanto guardar la,rabia se,destapa. Es,algo q sigo gestionando desde hace tiempo. He hecho el ejercicio y me ha ayudado a conectar con la tensión en mis brazos y puños cerrados, calor en mi pecho contraído, hombros alzados en posición de defensa y mucha calor dentro mio. Y sobretodo piernas rígidas intentando con los pies agarrarse al suelo y perdiendo equilibrio. Finalmente descargue en un cojín la furia a través de mis brazos. Respire y descanse.
    Gracias Nuria por el ejercicio.

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    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Jovita

      Qué bien analizada que tienes tu relacion con la rabia! Ademas, por lo que cuentas, la sientes a nivel corporal, cosa que es muy importante para que puedas darte cuenta de los efectos que tiene en ti reprimirla. Muy buena idea descargar la furia golpeando sobre un cojin. Sigue por este camino 😉
      Un abrazo!
      (Siento las faltas, estoy usando un teclado francés y faltan algunos acentos)

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  3. Luna
    Luna Dice:

    Hola. Es una experiencia escencial para las mujeres de hoy. Aprender a soltar, a dejar salir, a depurar y a movernos de forma natural. La Sencillez, lo que hay en cada una de nosotras, eso es lo importante y lo que hay que alimentar. Para dar inicio a esta tarea es importante primero sacar, respirar abrirnos … y asi sentiremos por fin la expansion de nuestro propio potencial.

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    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Luna
      Tienes toda la razon, es necesario dejar que nuestras emociones fluyan. Asi es como conseguimos la libertad.
      Gracias por tu comentario. Un abrazo.

      (Siento las faltas, estoy usando un teclado francés y faltan algunos acentos)

      Responder
    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Ana

      Lo he comprobado y no debería haber ningún problema para que puedas escucharlo. ¿Has mirado que en tu ordenador todo funcione de forma correcta? Si no estás segura, prueba con alguna canción o vídeo de YouTube. Si sigues teniendo problemas, dímelo y lo resolvemos por mail.

      Responder

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