No controles tus emociones

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Si haces una búsqueda rápida en Google, verás que hay muchos artículos explicando por qué es necesario controlar los sentimientos y mostrando técnicas para hacerlo. Entiendo que las intenciones son buenas. No obstante, me pongo de los nervios cuando veo titulares al estilo “Cómo controlar tus emociones.”

No me gustan este tipo de artículos porque se sustentan sobre la idea del “control.” Nos gusta tenerlo todo bien atadito, dentro de unos límites que entendamos. Así, no podemos soportar que algo tan voluble como una emoción nos sobrepase. Qué miedo. ¿Qué ocurriría si un día estallamos en llantos, si un día gritamos al enfadarnos, si un día…?

Lo que ocurriría es que nos sentiríamos vivas.

Querer tenerlo todo bajo control nos transporta a la rigidez. Cuando no queremos sentirnos sobrepasadas, nos desconectamos del cuerpo y sus sensaciones. A nivel corporal, una señal de que tendemos a ello es la tensión en las cervicales. El cuello es la unión entre el cuerpo y la cabeza, entre las sensibilidad y la racionalidad. (Tampoco me gusta la separación cuerpo/mente, pero ese es otro tema que da para otro post). Como ya vimos en otro artículo, las sensaciones son lo que conforman nuestras emociones.

La idea del control puede llevarnos a pensar que lo correcto es reprimir nuestros sentimientos. Al contrario, las emociones están para sentirlas, para dejarnos embriagar por ellas. Porque nos aportan información de quién somos y qué queremos. Si las anulamos, perderemos el contacto con nuestra sabiduría interior.

Lo que necesitamos, pues, no es controlar nuestras emociones. Necesitamos aprender a gestionarlas. Puede que pienses que sólo es una palabra, pero una sola palabra puede introducir un gran cambio. Gestionar nuestros sentimientos es aprender técnicas que nos permitirán saber manejarnos mejor frente a determinadas situaciones.

Como he comentado, el primer paso para aprender a gestionar las emociones es vivirlas, sentir cómo nos afectan, notar todo su potencial. Sólo así podremos saber el mensaje que han venido a traernos. Esto es lo que te propongo: la próxima vez que sientas miedo, rabia, asco, alegría, pena o cualquier otro sentimiento, zambúllete en él. Deja que te recorra y deja, también, que te abandone. No lo retengas. Las emociones son como las olas del mar; si no las encerramos, vienen y van, vienen y van, vienen y van…

Por último, voy a darte dos opciones para seguir. En primer lugar, si crees que reprimes tus emociones, te recomiendo que, en tu casa, practiques el enraizamiento y los ejercicios para abrir tu pecho. En segundo lugar, si crees que necesitas ayuda externa, puedes contactar conmigo para aprender a gestionar tus emociones mediante el conocimiento del cuerpo y la escritura.

Además, si te apuntas a la lista de correo, recibirás el curso Primeros pasos para escuchar tu cuerpo.

Y tú, ¿qué relación tienes con tus sentimientos? ¿Crees que los reprimes o, al contrario, te dejas llevar por ellos? ¿Te duelen las cervicales? Cuéntamelo en los comentarios.

Foto: Tim Marshall para Unsplash.

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Y el curso gratuito Primeros pasos para escuchar tu cuerpo con ejercicios para gestionar tus emociones y aliviar tus malestares corporales

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14 comentarios
  1. Valentina
    Valentina Dice:

    Muy buena reflexión Nuria. Cada vez me estoy dando cuenta de que nos han criado para ir en contra de nuestra naturaleza.
    Y está muy bien saber que los dolores cervicales están conectados con retener las emociones. Mi padre sufre mucho de ello, y ahora entiendo muchas cosas.
    Gracias por compartir tu sabiduría, un abrazo!

    Responder
    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Valentina!

      Sí, tienes razón, nos educan para ir en contra de nuestra naturaleza. Así que en nuestras manos está tener la responsabilidad de ir expandiendo los límites que nos pusieron 😉
      Gracias a ti por tu presencia y tu comentario.

      Un abrazo!

      Responder
  2. Begoña
    Begoña Dice:

    Hola Núria,

    Un tema muy interesante. Controlar las emociones no sirve de mucho, por lo menos esa es mi experiencia porque siguen estando ahí. No desaparecen por el hecho de controlarlas. Y además se acumulan, jeje. Las emociones están ahí para darnos información de las situaciones que nos suceden y nos aportan mucho autoconocimiento si profundizamos en ellas. Escribir es una buena herramienta para sacar todas esas emociones. Es la que yo acostumbro a usar a menudo 🙂

    Si no sacamos esas emociones nos convertimos en auténticas ollas express andantes, jejeje,… y es que cuando no expresamos las emociones más profundas sucede que luego estallamos en el momento más insospechado o que esas emociones encallan en el cuerpo para luego salir de la forma que sea.

    Mirar esas emociones a la cara, integrarlas como parte de nosotros para luego gestionarlas es aprovechar lo que vienen a ofrecernos, como ya has dicho en el artículo. En esas emociones, incluso esas etiquetadas como “negativas” hay mucha energía que canalizar para utilizarla a nuestro favor, por ejemplo, para exteriorizarla a través de nuestra creatividad.

    Gracias por hacernos reflexionar con esta entrada.

    Abrazo!

    Responder
    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Begoña!

      Muchas gracias por tu comentario y tu reflexión. Estoy totalmente de acuerdo con ella.
      Y, sí, tienes razón, escribir (o usarlas para crear) es una forma muy útil para aprender acerca de nuestras emociones.

      Un abrazo.

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  3. Jovita
    Jovita Dice:

    Yo ultimamente tengo mucho dolor en las cervicales e intento observar si trata de alguna emoción reprimida en ese momento. Y lo unico que puede decir es q me duelen las cervicales pues ya estoy colapsada de tanta informacion: de como debemos ser, de que debemos hacer, que no debemos hacer, …etc etc….hay ta tantas ideas y creencias, habitos que al final reconozco que cada momento cada instante lo vivo en funcion de un pasado o de un futuro. Realmente lo que ahora quiero es vivirlo sin más, que no haya un pensamiento creencia o idea detras sino que sea libre y adecuado al momento. Psra ello se ha de liberar la mente. Esa es mi opinion en estos momentos.

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    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Jovita!

      Muchas gracias por compartir tu experiencia.
      Es cierto que vivimos con tanta información a nuestro alrededor que, a veces, se nos puede hacer complicado saber qué decisiones tomar, porque parece que debemos hacer un montón de cosas, algunas de ellas contradictorias. En mi opinión, lo mejor es ver qué es lo que nos funciona. Es decir, ponerlo en práctica y, si nos funciona, nos lo quedamos. Si no nos funciona, lo deshechamos.

      Por ejemplo, a mucha gente le va bien repetirse frases para modificar sus creencias. A mí eso nunca me ha funcionado. En primer lugar, porque se me olvida hacerlo. Y, en segundo lugar, porque no me creo ciertas frases que “hay” que repetirse. Pues, bien, llegó un punto en que dejé de hacerlo. Sin embargo, cuando probé la Terapia de Movimiento, me di cuenta de que estaba hecha para mí, fue un “flechazo.” Me quedé con ella.

      Prueba lo que resuene dentro de ti y trata de estar en el presente, ya que según tu escrito, parece ser que es lo que ahora te apetece.

      Un abrazo!

      Responder
  4. Consuelo
    Consuelo Dice:

    Hola .. yo si creo estar en contacto c mis sentimientos y emociones (demasiado puf jajajajaj) y en muchas ocasiones m desbordan .. lo q si m gustaría es aprender a saber gestionarlas .. no tengo ningun problema c las cervicales .. m gusrtaria q m contaras como es la terapia dl movimiento .. creo q m vendria bien .. un saludo y gracias

    Responder
    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Consuelo

      Gracias por tu mensaje.
      Sí, como comentas, cuando las emociones nos desbordan también es importante saber gestionarlas para poder vivir con cierta comodidad.
      La Terapia de Movimiento está formada por diversas terapias corporales. Para que te hagas una idea general, muchos de los ejercicios son meditaciones en movimiento, donde se van dando pautas para que cada persona pueda entrar en contacto con las sensaciones de su cuerpo y sus emociones.
      De todas formas, para poder hacerse a la idea, lo mejor es hacer una prueba. Por eso, te recomiendo que te apuntes a la lista de correo y recibirás un audio de Terapia de Movimiento para saber cómo estás y cómo te sientes en un momento determinado.

      Un abrazo.

      Responder
  5. Amanda
    Amanda Dice:

    Dices…. “Puede que pienses que sólo es una palabra, pero una sola palabra puede introducir un gran cambio”. Y es verdad… pero eso sucede cuándo esa palabra es… un susurro formulado por tu Consciencia. Cuando algo que vive en ti, es tan real, que ya no puede ser ocultado. Y entonces, el milagro. Decirlo en voz alta por la firme decisión de ser honesta con una misma. Y esa palabra, como bien dices, lo cambia todo.

    Gracias guapa 🙂 Siempre tan acertada.

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    • Núria
      Núria Dice:

      Tienes toda la razón, Amanda. Una sola palabra introduce el cambio cuando esa palabra expresa nuestra verdad interior. Un comentario espléndido.
      Un fuerte abrazo.

      Responder
  6. Eliana
    Eliana Dice:

    Núria nos enseñaron a reprimir emociones y de grandes la sociedad te enseña a controlarlas, y cuando te tropiezas con una palabra como gestionar se te cambia todo el esquema estructural donde tenías alojada tus emociones, una persona emocionalmente inteligente sabe que sus emociones están allí para orientarla hacia el camino del autoconocimiento, uno sabe qué lleva reprimiendo y qué emciones ya soltaste, yo soy partidiaria de limpiar emociones llorando y escribiendo, suelo percibir mucho las energías de los demás y eso me recarga mucho, además estoy consciente del amoroso lenguaje que tiene mi cuerpo para comunicarse conmigo así que me detengo y escucho y asocio con mis emociones y sentimientos. La cervical no es una parte de mi cuerpo que me duela, por tanto, creo que ella no tiene nada que decirme, pero mi colon, mi cabeza y muchas veces mis costillas me comunican muchas cosas que estoy reprimiendo o no gestionando de manera adecuada.
    Muy buen post.
    Muchas gracias por compartirlo.

    Responder
    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Eliana!

      Muchas gracias por tu comentario. Me alegra que andes el camino del autoconocimiento escuchando tu cuerpo y tus emociones.
      Un fuerte abrazo.

      Responder

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