El insomnio te puede ayudar

¿Llevas tiempo durmiendo mal? ¿Atraviesas temporadas en las que no descansas lo suficiente? Si es así, es importante que prestes atención a lo que el hecho de dormir mal te está indicando. Puede ayudarte a mejorar tu vida.

¡Hola! Soy Eduardo Llamazares, y me gustaría hacerte reflexionar sobre algunas cosas que damos por hecho en nuestro estado de salud.

La realidad sobre el insomnio

Llevo trabajando casi 20 años como fisioterapeuta. Hace ya un tiempo que me sorprendió el alto porcentaje de mis pacientes que dormían mal. Lo curioso es que, cuando yo les preguntaba sobre su salud en general, no reparaban en ello. A medida que les iba conociendo, me contaban que tomaban una pastilla para dormir, o que muchas noches no dormían más de 5 horas…

Muchas personas aceptan que el hecho de dormir mal va asociado a su personalidad. Otras asumen que dormir mal a partir de los 35 o 40 años es normal. Y ahí está el peligro: aceptar que es normal. La realidad es que es habitual, pero no normal.

Sabes que tu cuerpo necesita regenerarse y recuperar su energía. Tu organismo desarrolla esos procesos de regeneración mientras duermes. Y esos procesos: ¡requieren energía!

Por tanto, para mantener un buen equilibrio en tu organismo (músculos, sistema digestivo, piel…), necesitas dos cosas:

  1. llegar a la hora de acostarte con energía.
  2. dormir el suficiente tiempo como para que esos procesos se realicen completamente.

Sí, es normal que haya días esporádicos que, por algún motivo reconocible, duermas peor. Sin embargo, es peligroso aceptar como normal una cosa que no lo es. Enlazar semanas durmiendo mal, con dificultad para conciliar el sueño o despertándote demasiado temprano no es normal.  ¿Y por qué es tan importante no aceptarlo como normal? Porque la única forma que tenemos de resolver un problema es dando estos dos pasos:

  • reconocer que existe realmente ese problema
  • aceptar que la responsabilidad para encontrar la solución está en nuestras manos.

El insomnio como síntoma

Hay diferentes tipos de insomnio, y originados por diferentes causas. Algunas son enfermedades médicas que cursan con dolor, alteraciones hormonales… Sin embargo, la mayoría de las personas que duermen mal no tienen ninguna causa médica que justifique su insomnio.

Lo que sí tienen es una mente que no puede parar de pensar. Que cuando se acuestan, cuando frena su actividad hacia el exterior, activa una intranquilidad interna que no les permite sentirse lo suficientemente relajados como para conciliar y mantener el sueño. Este les ocurre a menudo a personas muy mentales y racionales.

En esos casos, el insomnio es un síntoma de que algo no va bien. Pero ojo, ¡no es que no vaya bien en el exterior!

El verdadero mensaje del insomnio es que algo no va bien en tu forma de interpretar tu realidad y de actuar ante ella.

El insomnio es consecuencia de que la mente detecta que hay un peligro y debes estar alerta.

Por tanto, lo importante es detectar por qué tu mente se siente en peligro; por qué no para de dar vueltas para encontrar una solución. Dedica unos segundos a reflexionar sobre esto:

  • ¿Qué es lo que realmente le preocupa a tu mente?

En seguida solemos pensar en causas externas: el jefe, la economía, los hijos, las tareas pendientes…

Sin embargo, la realidad es que esas causas externas nos activan antiguos patrones de comportamiento (consecuencia de patrones emocionales y de pensamiento) que en el momento presente ya no nos permiten sentirnos bien. Algunos de esos patrones son perfeccionismo, culpabilidad, victimismo, auto-exigencia, aislamiento, irritabilidad… ¿Te suena alguno? En realidad, esos patrones nos ayudan a mantener un secreto que ocultamos inconscientemente: nuestro mayor dolor.

El insomnio te puede ayudar

Dormir mal es incompatible con una buena calidad de vida. Por eso, cuando solucionas este problema, tu vida empieza a mejorar. No sólo a nivel de salud. También en otras áreas de tu vida como tus relaciones sociales, familiares y laborales, tu relación de pareja, tu autoestima… ¿Y por qué?

Porque cuando detectas aquellos patrones que activan tu estrés interior, ya tienes el punto de partida para mejorar tu situación. Esos patrones mentales que activan tu insomnio son también responsables de otras conductas en tu día a día que no te ayudan a sentirte a gusto contigo misma.

¿Por qué te preocupa más a ti que a otros tu situación laboral? ¿Por qué te sientes peor que otros cuando las cosas no salen como esperabas?

Tendemos a pensar que esas cosas son parte de nuestra personalidad, y no las podemos cambiar. Mi objetivo es transmitirte que sí puedes cambiar todo aquello que ya no te viene bien. Quizá en tu adolescencia te vino muy bien ser reservada, para evitar que te criticasen. Tal vez en la infancia aprendiste a no dar problemas y obedecer siempre, para no crear más tensión en tu familia.

El caso es que esas conductas en la actualidad, en tu entorno, y con tus objetivos actuales, te hacen daño. Hacen que sufras por cosas que, si gestionases de otra forma, no te quitarían el sueño ni te harían sufrir.

Por tanto, el insomnio te está informando de que necesitas hacer algún cambio en tu forma de pensar, sentir, y actuar. Un cambio que no te hará ser otra persona, sino una persona con más coherencia y equilibrio interior.

Cómo encontrar una solución definitiva

Mi recomendación es que combines dos estrategias:

Utiliza las técnicas de higiene de sueño

Y las ayudas que a ti te sirvan: infusiones, meditación o relajación guiada, desconectar de redes sociales y aparatos electrónicos al menos 20 minutos antes de acostarte…

Todas esas cosas son una ayuda. Sin embargo, si te quedas aquí, es como cuando utilizas el ibuprofeno para calmar un dolor de muelas. Estás atacando al síntoma, pero no al origen del problema.

Realiza un trabajo interior

Que te permita detectar qué está pasando en tu vida, qué pasó o qué crees que va a pasar, para que tu mente mantenga en alerta a todo tu organismo.

Este trabajo interior es un proceso de auto-conocimiento que requiere de compromiso y honestidad.

Se puede realizar en solitario, pero a uno mismo le cuesta detectar y, sobre todo, cambiar, aquellos patrones con los que lleva identificándose tantos años. Por eso te animo a que, si ves que no puedes sola, pidas ayuda. Para mí fue la mejor decisión que pude tomar, la que lo cambió todo. Encontré a una persona que supo guiarme a encontrar en mi mente subconsciente todas esas emociones reprimidas, esas creencias que me limitaban, y esos patrones tóxicos que disminuían mi autoestima y me hacían sentirme tan en peligro conmigo mismo.

Después de hacer ese diagnóstico interior, toca comenzar a cambiar las cosas. Es lo que se conoce como salir de la zona de confort. Esa zona en la que no estamos nada cómodos, pero en la que seguimos por una inercia y un miedo que viene de creer que no podemos actuar de una forma diferente.

Con pequeñas acciones que te saquen de tu zona de confort irás viendo resultados y comprendiendo que fuera de esa zona de confort hay una maravillosa zona de magia en la que puedes descubrirte a ti misma disfrutando más de ti y de tu vida. Merece la pena. ¡Te animo a que hagas el esfuerzo!

Si te interesa recibir más información sobre este tema, te regalo esta Guía anti-insomnio, en la que encontrarás 40 acciones para calmar tu mente y dormir mejor.

Muchas gracias por haber leído este artículo, y muchas gracias a Nuria por haberme permitido contribuir en su misión de mejorar la calidad de vida de muchas personas, ayudándoles a resolver su dolor físico y emocional.

Ahora te toca a ti: ¿tienes insomnio? ¿Qué haces para remediarlo? Te espero en los comentarios.

Te envío un cariñoso abrazo,

Eduardo.

Eduardo Llamazares

www.eduardollamazares.com

Eduardo es autor del blog Vivir sin estrés mental, donde asesora a personas muy mentales a superar los patrones que les limitan para dormir bien y sentirse a gusto con ellos mismos y con su vida. En su web encontrarás información muy útil para entender qué bloquea tu bienestar y cómo cambiar lo que necesitas.

15 comentarios
  1. Isabel
    Isabel Dice:

    Muy buenos días 😀
    Me ha gustado mucho leer el artículo. A lo largo de mi vida siempre me he dado cuenta de cómo estaba viendo cómo dormía. De pequeña tenía muchísimo miedo e intranquilidad a la hora de irme a dormir porque temía que mi padre llegara a casa de madrugada y hubiera bronca con mi madre. De adolescente él ya no estaba en casa pero tenía un insomnio brutal porque no dejaba de dar vueltas a las 500 historias que me montaba yo solita antes de ir a dormir. Me sentía horriblemente mal conmigo misma y no era consciente de ello.
    Cuando me fui del “hogar familiar” (de hogar tenía poco y de familiar menos), dormí como nunca había dormido. ¡Tranquila! Fue una liberación increíble. ¡No sabía que una pudiera acostarse y dormirse de inmediato sin tener pesadillas ni nada de nada!
    Y en los últimos tiempos, ha venido algo que hasta ahora desconocía. ¡Despertarme super temprano! Me he dado cuenta de que influye bastante la hora a la que me acueste. Y supongo que es porque ando con “removimiento interior”. Me despierto super motivada a hacer cosas. Lo único es que a las 5 de la mañana como que tampoco me acabo de poner en pie y me medio duermo hasta las 7. Ahí ya me levanto pero no tan enérgica como a las 5. Voy a pasarme por tu web a ver qué truquitos encuentro 😀
    Encantada de leerte! Un saludo

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    • Eduardo
      Eduardo Dice:

      Hola Isabel.
      Muchas gracias por compartir tu experiencia con nosotros.
      Cuando nos despertamos más temprano de lo que desearíamos es porque nuestra mente siente que tenemos demasiado que hacer, que ya no merecermos más descanso. Hay activados patrones de auto-exigencia, de necesidad de cambiar algo… Veo que lo tienes bastante identificado: estás en un época de “removimiento interior”, y eso hace que tu mente necesite que avances para realizar los cambios que necesitas y así apagar la señal de “alerta”, y poder descansar.
      Realizar una planificación de pasos que podrías ir dando para ese cambio (investigar, informarte, buscar pequeñas acciones ) e ir dando pequeños pasos que te acerquen a tu objetivo, ayudaría mucho a tu mente a sentirse más segura, lo que te aportaría mucha calma interior.
      Por otra parte, creo que pensar que a las 5.00.a.m te levantarías con más energía que a las 7.00 a.m. es una creencia que no te ayuda a aprovechar más esas dos horas de descanso. Piensa en el largo plazo: ¿rendirías bien a lo largo del día?, ¿no será más como el efecto cerilla, que al principio sientes mucha fuerza, pero luego se apagaría rápido? Te invito a que cuando te despiertes temprano, utilices la aceptación: acepta que tu mente quiere soluciones ya, y en seguida piensa en tu planificación, los pasos que ya estás dando… y dile a tu mente que ya estás en ello y que quieres aprovechar esas dos horas para acumular más energía para todo el día (incluyendo las acciones de tu planificación).
      Espero haberte sido de ayuda, y que disfrutes lo que encontrarás en mi web.
      Un saludo,
      Eduardo.

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      • Isabel
        Isabel Dice:

        ¡Gracias por tus consejos! Desde ya los pongo en práctica ^^ Me voy a aplicar eso de pensar en el largo plazo. Está claro que si me meto en el engranaje de levantarme a las 5 luego a las 21 estoy KO y como me quedo dormida me vuelvo a despertar a las 5. Así que me gusta eso de utilizar la aceptación y pensar en la planificación 😀

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  2. Eduardo
    Eduardo Dice:

    ¡Hola Nuria!
    Sabes que, al igual que tú, me apasiona el poder de transformación que adquirimos al entender lo que nuestra mente manifiesta en nuestro cuerpo y nuestra vida.
    El hecho de dormir mal es algo que encuentro muy a menudo en mis clientes, y que aporta mucha información de lo que está pasando en su mente subconsciente. La información es poder, y cuando se trata de nosotros mismos, es un poder de transformación brutal. Así que te agradezco de corazón que me hayas invitado a compartir este mensaje con tus lectores en tu apreciado blog.
    ¡Gracias!

    Responder
  3. Maruja
    Maruja Dice:

    Hola,
    Y los que tenemos el problema un poco a la inversa? es decir, dormimos muchas horas pero nunca parece suficiente. Yo me quedo dormida nada mas tocar la almohada, o como mucho en unos minutos, suelo sormir casi 8 horas entre semana, 10 los fines de semana. Y siempre voy con sueño!!. Mi marido me llama marmota (sin mala intencion). No se si se debe a que aunque no tengo insomio, mi cabeza tampoco para no descanso. Tiene eso sentido?

    Un abrazo

    Responder
    • Eduardo
      Eduardo Dice:

      Hola Maruja.
      Sí, tiene sentido. Te cuento: lo primero es descartar que haya problemas de salud (principalmente hormonales a nivel de tiroides…). Si todo es correcto, lo que te pasa no es tan extraño. Lo que se conoce hasta ahora nos explica que en tus horas de sueño no llegas a la fase más profunda, y reparadora, del sueño. Por ello no hay suficiente descanso, y tu cuerpo necesita más. ¿Y por qué puede ser que no llegues a esa fase? Tiene relación con lo que tú apuntas; si tu mente maneja mucha información subconsciente del tipo: recuerdos de experiencias vividas con intensidad emocional, miedos, culpabilidad…, que por algún motivo no quedaron resueltas, esto hace que tu mente mande mensajes de que no puedes estar del todo segura, relajada y a gusto contigo misma. Así que tu mente no se permite descansar del todo.
      Esto generalmente es un proceso subconsciente, y en frío quizá no reconozcas nada de esto. Te invito a reflexionar sobre experiencias pasadas, principalmente en los primeros años de vida, y observar si hay algo que a nivel emocional sigue vivo en tus recuerdos. También te invito a hacerte esta pregunta: ¿Hay algo que en tu interior sabes que deberías hacer, y llevas tiempo evitando? Vete atrás en el tiempo, aquella época en la que empezaste a sentir que necesitabas dormir más de lo normal.
      Espero haberte ayudado a reflexionar sobre el tema.
      Muchas gracias por compartir con nosotros parte de ti! Te felicito: es a partir de nuestra vulnerabilidad desde donde podemos cambiar lo que no nos conviene.
      Un abrazo,
      Eduardo.

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  4. Juan arias
    Juan arias Dice:

    Hola Eduardo,
    Definitivamente necesito de tu ayuda, por favor contáctame lo antes posible. Necesito volver a dormir plasidamente como antes.

    Un abrazo

    Responder
    • Eduardo
      Eduardo Dice:

      Hola Juan.
      Puedes ponerte en contacto conmigo desde mi página web: https://www.eduardollamazares.com/contacto/
      Con ánimo de ayudarte, me gustaría compartirte unas preguntas para tu reflexión: ¿sueles tener el patrón de esperar a que los demás actúen?¿Tienes la tendencia a delegar tu bienestar en los demás?
      Es una de las diferentes formas que hay de ceder nuestro poder. Cuando esto pasa, es muy difícil que nuestra mente se sienta suficientemente relajada como para permitirnos dormir, ya que “acepta” que no tiene el poder: lo has delegado a otros.
      Deseo que te ayude, y estaré encantado de acompañarte en es proceso de mejorar tu sueño y tu vida si así lo deseas.
      Un saludo,
      Eduardo.

      Responder
  5. Daniela
    Daniela Dice:

    Que buen artículo Eduardo y Nuria. Me pasa algo similar a lo de Nuria. Igualmente me cuesta dormir temprano, por ejemplo ahora son las dos de la madrugada en Argentina y estoy aquí 🙈. Me quedo leyendo o viendo alguna serie y me paso de hora. Luego me cuesta levantarme y tengo momentos del dia que siento que se me apaga la luz. Es una sensación bastante fea, como de desmayo pero estoy despierta. Generalmente no me gusta la mañana temprano pero tiene que ver con una identificación que hice de un hecho en la infancia, creo yo… Ahora cuando despierto temprano, tipo 7 am, tardo en recomponerme. Me siento descompuesta y con náuseas casi ni bien me levanto y me dura un rato.
    Abrazo!

    Responder
    • Eduardo
      Eduardo Dice:

      Hola Daniela.
      Muchas gracias por tu feedback, me alegra que te haya gustado.
      Nuestros hábitos están marcados por decisiones principalmente subconscientes. Por eso nos cuesta adquirir los nuevos hábitos de nos planteamos de forma consciente. Con el hábito del descanso ocurre lo mismo.
      Si tratas de adquirir un nuevo horario de descanso, pero ese hábito entra en conflicto con algo que tu mente identifica como “malo”, te será muy difícil acostarte pronto para descansar más y despertar a una hora más temprana. Ese hecho de la infancia que tienes identificado lleva asociada unas emociones que hacen que tu mente prefiera que no estés despierta desde temprano, que no quieras amanecer pronto…
      La buena noticia es que nuestro cerebro tiene la posibilidad de cambiar esa información. Así que puedes cambiar esa información y por otra que te permita conseguir tus objetivos. El primer paso ya lo tienes, que es tomar conciencia. Observa también si ese hecho puede tener otras implicaciones en otros aspectos de tu vida, en tus relaciones…
      El siguiente paso sería trabajar esas emociones y esas creencias subconscientes. Nuria utiliza la escritura y el movimiento terapéutico, yo utilizo técnicas de reprogramación como el psych-k y el coaching. Lo importante no es la técnica, sino el hecho de decidir cambiar aquello que nos trae consecuencias negativas para nuestro bienestar.
      Te agradezco mucho tu aportación, Daniela!
      Un abrazo,
      Eduardo.

      Responder
  6. Dácil
    Dácil Dice:

    Hola Eduardo,
    y yo que pensaba que dormía mal porque me influía la luna. jajaja ( aunque muchas veces estoy segura que es por eso).
    Me siento identificada con lo de ” auto-exigencia y perfeccionismo”. Hay temporadas en las que me despierto muchas noches a las 4 de la mañana y como no puedo seguir durmiendo me cojo el móvil o me pongo a ver una película. Luego me quedo dormida pero me despierto antes de que suene el despertador ( Nunca he soportado el sonido de ninguno) y esto hace que esté bajo mínimo todo el día. Hay noches que identifico lo que me pasa porque me despierto pensando en algo, pero otras muchas ni idea.
    Al leer tu artículo he pensado también que casi todos los finde de semana, que se supone que puedo dormir más, me despierto temprano como cada día y no puedo seguir en la cama, no me permito seguir en la cama, y de esto me acabo de dar cuenta también. Esta claro que tengo que seguir con el autoconocimiento porque aún queda camino… un camino que nunca se acaba. 🙂

    Saludos y muchas gracias por compartir. Me gusta leer tus artículos.

    Responder
    • Eduardo
      Eduardo Dice:

      Hola Dácil.
      Me alegra mucho que mis artículos te hagan reflexionar y te motiven a seguir con tu autoconocimiento. Es un proceso que nos aporta mucha calma interior y mucha claridad mental!
      Por lo que cuentas, parece que en tu mente hay un patrón de auto-exigencia, que hace que tu mente te diga que tienes que levantarte pronto a seguir con tu misión. Para disminuir su influencia, habría que analizar de dónde viene, por qué te sigue influyendo, y establecer un plan de acción para cambiar las emociones y creencias asociadas al “fracaso”, a no ser suficiente, a necesitar demostrar que vales, a cumplir expectativas (tuyas o de otros)…
      Muchas gracias por compartir con nosotros tus reflexiones.
      Un saludo,
      Eduardo.

      Responder

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