La realidad no siempre tiene un título llamativo*

Quería poner un ovillo de lana como foto, pero me ha parecido que las ovejitas eran más bonitas.

Hoy no te traigo ningún consejo ni ejercicio para que practiques. Hoy voy a comunicarme desde mi realidad.

En mi calendario editorial, el 11 de enero tenía que ser el día en el que celebrara contigo el segundo cumpleaños de La escritora de tu vida. Quería contarte qué era lo que ha sucedido tras mi pantalla en los últimos 12 meses y lo que espero para los próximos.

No sé si algún día escribiré ese post, así que te lo voy a resumir en unas pocas palabras.

La escritora de tu vida va bien. Mi propósito del año pasado era que se convirtiera en un negocio rentable y así ha sido.

Después de llegar a un punto crítico en el que mis ahorros se terminaron, empecé a cobrar por mis servicios y productos de manera más o menos regular. Gracias a las infinitas horas de trabajo, en los últimos meses he conseguido pagar el alquiler y mis gastos con dinero sacado al 100% de la web.

Por eso, puede que tú hayas percibido un aumento de los emails de venta. Antes, como no necesitaba el dinero, podía permitirme no vender tanto. Pero, para pasar al siguiente tramo de la escalera, tenía que pasar por vender.

Si no, hubiera tenido que cerrar la web y buscarme un trabajo por cuenta ajena.

Aunque no quieras comprar lo que ofrezco, sigues siendo bienvenida a la comunidad. Y a lo largo de este 2018 seguiré compartiendo contenidos gratuitos para que todas las interesadas en lo que explico podáis seguir aprendiendo cómo escuchar al cuerpo.

Y si eres una de mis clientas, qué voy a decirte. Infinitas gracias por confiar en mi trabajo y conocimientos.

Que alguien esté dispuesto a pagar por lo que he creado desde cero es algo tan… tan… emocionante… Esa es la única palabra con la que sé definirlo.

Entre mis clientas, quiero hacer una mención especial a las que han hecho o hacen terapia individual conmigo. Gracias por abriros ante mí. Aprendo mucho de todas vosotras. Y no lo digo para quedar bien.

Algunas partes de vuestras historias, resuenan mucho con la mía. Y lo que vosotras decís sobre vosotras mismas, si me sirve, me lo aplico yo a mi vida diaria.

Si te soy sincera, he soñado mucho tiempo con que llegara este momento. Llegar a ese punto en el que tendría mi propio negocio funcionando y generando ingresos.

Creía que tendría una vida Instagram, que sería uno más de esos “blogueros y blogueras” que parece que están encantados de conocerse a sí mismos.

Pues, bien, aunque me queda un trecho por recorrer en esto de ganar dinero con la web, ahora que ya he alcanzado una parte de ese camino, no tengo una vida Instagram.

Porque he perdido parte de mi vitalidad.

En las últimas semanas meses, no me he cuidado.

El trabajo era tan importante que no me permitía descansar. La escritora ha ocupado toda mi existencia. Y voy a ponerte unos cuantos ejemplos de ello:

  • Insomnio. Muchas noches me he despertado a las 4 de la mañana para pasarme 2 horas pensando en ese artículo o en esa clienta y en cómo podría solucionar el tema que fuera.
  • Muchas veces he parado una película para rallar a Miguel acerca de La escritora. Y digo rallar porque, aunque está bien tener a tu novio de confidente, entiendo que para la otra parte puede llegar a ser agobiante que tu pareja sea una adicta al trabajo.
  • Casi nunca salgo de casa. He llegado a pasar una semana entera sin que me dé el aire fresco. De hecho, a las 9 de la mañana me encierro en mi oficina y raramente salgo de allí hasta las 6-7 de la tarde.
  • Aunque esto ya lo estoy remediando, también he tendido a olvidarme de mi movimiento diario. Ayer hice una vibración y… oh… ¡cuánto hacía que mis pulmones no se ensanchaban!
  • Algunas de mis amistades se han quedado en el camino mientras yo he estado en la ruleta rusa del emprendimiento. Y todo porque yo no he sabido cuidar esos lazos.
  • Días en los que me he levantado deprimida, sin ganas de disfrutar de la vida.
  • Ansiedad. Esto es lo peor de todo. Hacía años que no sentía agobio por no poder respirar, que no me preocupaba por mi corazón acelerado, que no tenía el tipo de pensamientos que solo sirven para hacerme daño. Por suerte, ya no me asusto y sé que no voy a morir por esas sensaciones desagradables.

Tras escribir esto, me pregunto si no me estaré quejando por gusto. Si no estaré haciendo una montaña de un grano de arena.

Y es posible.

Nunca lo había notado, pero creo que la falta de sol me está afectando. Hoy estoy escribiendo esto en el balcón de casa, con el sol iluminando mi cara, y el artículo se está escribiendo solo. No recuerdo cuándo fue la última vez que escribí con esta soltura para La escritora. Creo que fue con este artículo.

Sin duda, el sol, salir de casa y retomar mis hábitos de autocuidado, me ayudarán.

Pero también hay un trasfondo importante en toda esta situación a la que he llegado yo solita.

La escritora de tu vida ha hecho desaparecer a Nuria.

Me he creído tanto a mi personaje que lo he tomado como una parte de mí misma. ¿Quién soy yo sin mi trabajo?

La triste verdad es que no lo sé. Ya no lo sé.

Me siento como una madre que se ha pasado toda la vida cuidando de sus criaturas y se ha perdido a sí misma por el camino. Una mujer que, por ser madre, ha dejado de ser mujer.

En mi caso, aunque conocía el riesgo de convertirme en workaholica, hasta que no me he encontrado con ello, no he sabido cuánto daño podía hacerme.

Voy a darte un ejemplo para que entiendas la magnitud de cuánto me he perdido.

Aunque me estoy reformando, de base, yo no soy una persona excesivamente limpia ni ordenada con las cosas materiales. Limpio lo justo. El orden y la limpieza muchas veces se ha convertido en motivo de pelea entre Miguel y yo.

Pues bien, tanto me he perdido, que algunos fines de semana, en los que no acostumbro a trabajar, he limpiado la casa por no saber qué hacer con tantas horas libres.

¿Cuándo me olvidé de mis hobbies?

Los tengo, claro que los tengo. La lectura y el cine me siguen acompañando. Pero algo se me ha quedado en el camino.

Y empiezo a sospechar lo que es.

Necesito crear desde otro lugar. Para mí, crear no es una opción. Creando es como me entiendo a mí misma. Es mi forma desenrredarme.

Cuando me pongo con un proyecto nuevo, me entra un picorsito que me engancha. Para mí, crear es pura felicidad.

Todavía no sé qué proyecto quiero desarrollar. Bueno, sí lo sé. No voy a engañarme.

Quiero escribir un libro.

Hay algunas ideas, pero no sé si van a ser esas. Ahora bien, lo del libro me ronda, pero todavía no me he sentado a escribir una sola línea.

Pero no me preocupo, porque el cuerpo me está impulsando a otra cosa.

Estoy grabando vídeos. Llevo 3.

No son vídeos de ejercicios ni explicaciones sobre teoría del cuerpo. Son video-diarios. Cuando lo siento, enciendo el ordenador, el micro y grabo lo que salga en el momento. Sin preocuparme por la iluminación, la decoración, la ropa que llevo o las ojeras que tenga.

Son vídeos de Nuria al 100%. La Nuria real y natural, no la Nuria que ha creado La escritora de tu vida.

En ellos, hablo sin saber qué voy a decir. Me dejo expresar como me salga en el momento. Si quiero hacer una pausa larga, la hago. Si la voz apenas me sale, dejo que así sea. No hay máscaras en esos vídeos.

No sé qué saldrá de ellos. Quizá solo se quedarán como un diario. Quizá algún día los revise, como he hecho siempre con mis libretas-diario, y pueda conectar ciertos puntos que me iluminen. Quizá deriven en algún proyecto creativo, de La escritora o fuera de ella.

No lo sé. Pero ese sentirlo incierto me gusta.

Presiento que estoy descubriendo una nueva forma de comunicarme que me está enganchando.

Y, bien, así como en los vídeos percibo que ha llegado el momento de terminar, ahora siento que ya no tengo nada más que contarte. Ha ocurrido de golpe.

Hoy no hay un final, ni unas conclusiones, ni una recomendación para ti. Si mis palabras te traen un poco de luz, me alegraré por ello. Tanto si lo hacen como no, te agradezco que me hayas permitido compartirme contigo.

He escrito este texto de forma bastante libre y automática, con José González cantándome al oído. Apenas lo voy a revisar, porque hoy quería comunicarme contigo desde esta Nuria más real. Desde la Nuria que está reclamando mi atención y a la que quiero nutrir.

Me da la sensación que en este texto doy vueltas y no dejo nada claro. Pero esto también forma parte de la vida. La vida real que estoy buscando, la que no sale en Instagram.

Puede que en mis contenidos del 2018 use más esta voz no impostada. Me gustaría que así fuera. O puede que no. Quién sabe qué sucederá en este año que tenemos por delante.

Feliz segundo cumpleaños, La escritora de tu vida. Bienvenida de nuevo, Nuria.

*Cuando he terminado, no se me ocurría ningún título para este texto. De ahí sale la frase que encabeza el post.

17 comentarios
  1. Maruja
    Maruja Dice:

    Hola Nuria,
    Gracias por tu post tan sincero. Te entiendo perfectamente. Cuando era joven tenia que estudiar, luego me encerre a estudiar una oposicion, cuando consegui mi plaza empece a preparar mi boda, luego tuve que aprender a vivir con mi marido, y luego vinieron las niñas, cuando nacio la pequeña (la tercera), la mayor tenia cuatro años. Poco despues vino el cancer de mi padre (que no supero). Cuando mis hijas empezaban a dejarme tiempo entonces mi hermana tuvo cancer de mama (que si supero). El caso es que son tantos años viviendo para fuera, que un dia mire hacia adentro y me asuste mucho al ver un vacio enoooooorme. No habia conectado conmigo nunca y “mi yo” profundo se habia hecho tan pequeño que apenas tenia fuerzas para existir.
    LLevo unos pocos años intentando que ese vacio desaparezca, no es algo que puedas hacer de la noche a la mañana. He avanzado mucho. Uno de los pasos que me falta es conectar con mi cuerpo de una manera integral. Lo he ignorado y “maltratado” durante tanto tiempo…., espero que no sea muy tarde. Siento casi todos los musculos de mi parte trasera, desde cuello a los gemelos totalmente contraidos.
    Cuidate, olvidarnos de nosotras mismas nos vacia y nos enferma. Por lo poco que te conozco siento que tienes mucho que dar, me gustaria que siguieras ahi mucho tiempo!
    Un abrazo enorme.

    Responder
  2. Tania
    Tania Dice:

    Feliz cumple blog compañera!

    Eres auténticamente real y te mereces tus logros.

    También te mereces tener momentos de bajón y de parar.

    Sigue así porque vas a llegar donde quiera.

    Te abrazo fuerte!

    Responder
  3. Ana del Mar
    Ana del Mar Dice:

    Querida Nuria:
    Tu post me ha emocionado. Estoy segura de que tu camino de autodescubrimiento, evolución y observación interior es un ejemplo y modelo a seguir para los demás. Para mi lo es. Además de mostrar tus conocimientos, muestras tu corazón, y eso llega. Gracias por dejarnos ver que eres un ser humano. Tu éxito vital está asegurado. Sigue así.

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  4. Marta
    Marta Dice:

    Hola Nuria, yo estoy con mi proyecto ahora y no sabes como te entiendo. Cuanta piedra hay q picar. Y como te gusta pues pica q te picaras. Yo todavía no puedo vivir de mi proyecto aunque este solo tiene unos escasos meses se vida. Y en mi caso tu post podria ser mio si no fuera porque tengo dos hijas pequeñas q me obligan a salir (llevarlas el cole ) ir al parque y esas cosas. Son un soplo de realidad q me recuerdan porque quise mi propio proyecto : para ser más feliz y más libre. Un abrazo !

    Responder
  5. Daniela
    Daniela Dice:

    Feliz cumple, que linda la sensación de entregarse a la existencia con todo lo que conlleva y sin resistencia.

    Tengo dias muy similares, con todos los síntomas que describís pero con menos miedo y mas aceptación.

    No te exijas de más, tu trabajo es maravilloso.

    Abrazo.

    Responder
  6. Selene
    Selene Dice:

    Me encantaron tus palabras, son humanas y del corazón. La idea de un blog sincero es lo mas valorado por personas como yo que desean conectar y escuchar mi yo interioir a veces en las palabras de otra mujer que dice lo que yo no me atrevo a reconocer o incluso que ni me doy cuenta.
    Aplauso enorme a tu labor, a tu valor y determinación
    , una brazo fuerte y solidario y seguimos caminando …..

    Responder
  7. Vale
    Vale Dice:

    Gracias Nuria por compartirte tan real, en muchos monenros del relato me he sentido identificada y lo que rescato es que te diste cuenta! En algún momento algo hizo click y en buena hora niña! Y ahora debes cuidarte y mimarte para poder darte otra vez a los demás (si es lo que quieres, claro) Con los mejores deseos y lo que salga todo lindo para este 2018.
    Pd, lo que nos dices, te lo dices y viceversa, parece tonto pero no lo es hoy para mí.
    Saludos! Vale

    Responder
  8. Ana
    Ana Dice:

    Felicidades Nuria
    A mi tambien me cuesta mantenerme en mis proyectos cuando pasa el subidon de los principios, me di cuenta que quizas busco un reconocimiento que solo me puedo dar yo, pero bueno ahi estoy. Tu forma.de resolver este proceso en que estas nos ayudara a todas. Abrazo

    Responder
  9. Maria
    Maria Dice:

    Gracias por tu sinceridad y de eso se trata la vida de siempre reencontrarnos, me suele pasar jejeje que me desvio por la rutina. Y comparto contigo el proyecto de escribir un libro estoy como tu no se por donde comenzar pero la divinidad nos inspirara… Feliz cumpleaños. Gracias

    Responder
  10. Barb
    Barb Dice:

    Nuria, me parece una entrada super auténtica, te felicito por la sinceridad, es lo que más me sirve. Ver la humanidad de quien escribe… Yo intento seguir también ese camino de mostrar mis luces y sombras, porque yo soy eso y más 🙂
    Tu post me ha traído a la memoria esta canción de Florence + The Machine, no sé si les conoces pero es super potente, música y letras:
    https://youtu.be/WbN0nX61rIs

    “It’s always darkest before the dawn”

    Responder
  11. cristina
    cristina Dice:

    Hola Nuria.
    En primer lugar, felicitarte por la gran labor que realizas con tu blog. Personalmente me gusta muchísimo. Te invito a que sigas con tu gran trabajo, si eso también te supone desconectar para oxigenarte, lo entendemos porque somos personas humanas y necesitamos cuidarnos para dar lo mejor que podamos y así beneficiar al resto. Así que ¡adelante campeona! El mundo necesita más personas como tú… para vivir en armonía y con mucho amor.
    Y muchísimas felicidades por el segundo aniversario de La Escritora de tu vida.
    Gracias, gracias y gracias por todo. Un fortísimo abrazo!

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  12. Erandi Montserrat
    Erandi Montserrat Dice:

    Hola Nuria, la escritora de mi vida primeramente quiero decirte que no tengo el gusto de conocerte pero quiero felicitarte por tu cumpleaños todos en algún momento nos sentimos agobiados por la vida misma cotidiana e incluso monótona. Sabes quiero agradecerte en lo personal por los blogs que escribes acerca del cuerpo e incluso he realizado los ejercicios me faltan algunos la verdad me han servido demasiado.
    Mi nombre es Erandi Montserrat soy de México, San Luis Potosí.
    Quiero decirte que primero en DIOS puedas sentirte mejor día a día y relucir como la persona que eres libre, autentica siendo tu en todos los sentidos y a darle con todo, siempre a que ver hacia adelante a pesar de los tropiezos, las altas y bajas.
    Ánimo amiga, bendiciones para ti y tu novio Miguel. Saludos.

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