3 pasos para manifestar lo que deseas

La semana pasada te conté qué puedes hacer cuando el cambio que deseas no llega, ya que es importante tomarte los procesos con calma para no llenarte de frustración.

Pero eso no implica que abandones o dejes de intentarlo. Porque, para que tu anhelo se convierta en realidad, hay que trabajar.

Por ejemplo, yo deseo tener una empresa abundante con unos 5 u 8 trabajadores. Esa realidad no es posible a día de hoy.

Lo cierto es que, para llegar a ese punto, necesitaré tiempo. Durante este tiempo, será esencial que siga trabajando en mí misma y, a la vez, haga aquello necesario para que lleguen la abundancia y los colaboradores.

Pero me estoy adelantando. Prefiero explicarte cuál es el primer paso para manifestar aquello que deseas y luego seguir con los 2 siguientes.

De hecho, el proceso de manifestar los cambios, en ocasiones, se relaciona con la abundancia. Por lo que, si este tema es importante para ti, te recomiendo esta lectura. De hecho, entender esta cadena me ha ayudado a reconocer que soy rica en muchos aspectos.

1. Ser aquello que deseas

Este es paso más importante y el que se pasa por alto más a menudo. Sin él, nada de lo que hagas servirá para nada.

Para que tus deseos se materialicen, primero tienes que sentirlos en tu vida.

Por ejemplo, si quieres sentirte abundante, primero tendrás que sentir la abundancia en ti. Y puede que pienses: ¿cómo voy a sentirme abundante si solo tengo 20 € en la cuenta? (Te entiendo, a mí me ha pasado).

La abundancia es mucho más que el dinero. La abundancia es mantener relaciones felices, una familia en la que confías, satisfacción laboral, autocuidado y conexión contigo misma.

O todo aquello que sea importante para ti. Quizá tú necesitas aventura, o viajes, o intimidad.

Y lo mismo que ocurre con la abundancia, se traspasa al resto de cuestiones.

¿Cómo vas a conocerte a ti misma si no eres autoconocimiento? ¿Cómo vas a tener un negocio exitoso si no eres una empresaria? ¿Cómo vas a tener una pareja amorosa si no eres amor?

Piensa por un momento: ¿sientes en ti aquello que deseas?

Si no lo sientes, te toca identificar cómo estás obstaculizando, consciente o inconscientemente, sentirte de una determinada manera.

Puede ser que creas que no eres merecedora, que eres mala, que no eres suficiente, que todos los hombres son inmaduros, etc. O, quizá, el problema puede estar en querer mantener la fidelidad a tu familia.

Cuando encuentres qué es lo que te impide sentirte como deseas, te tocará trabajar para cambiar esos viejos hábitos.

2. Hacer desde lo que sientes

Una vez ya lo sientes en ti, toca pasar a la acción. Porque las cosas no llegan por si solas, por mucho que lo desees.

De hecho, saltarse este paso es el mayor problema de la ley de la atracción. Por eso, no estoy de acuerdo con ella.

Para explicar qué implica esto del «hacer», me viene a la cabeza un chiste muy malo que me contaron una vez.

Cada día, una mujer iba a rezar frente al altar:

– Por favor, Jesusito de mi vida, que me toque la lotería, por favor, que me toque.

Así un día tras otro. Nunca le tocaba.

Hasta que un día la estatua de Jesús abrió los ojos y dijo:

– ¡Pero compra el boleto para que te toque!

La mujer de esta historia pedía lo que quería, pero no estaba cumpliendo con su parte del trato.

En este hacer por tu parte, es imprescindible arriesgar un poco.

Como he mencionado en más de una ocasión, uno de los temas que he tratado y trato con más intensidad últimamente es la abundancia. (Por eso hablo tanto de ella).

A día de hoy, me siento abundante. Sin embargo, todavía estoy aprendiendo a «hacer.»

Una parte importante del hacer está relacionada con mi trabajo. Y, como soy bastante aplicada, esa parte del trato la estoy cumpliendo.

Pero este mes he arriesgado en una área concreta del hacer: invertir en mi apariencia física. Permíteme que me ponga un poco «superficial» para explicarte el riesgo que he corrido.

Desde hace tiempo, no me siento cómoda con mi ropa. La mayoría de prendas tienen años y están pasadas de moda. Las más bonitas me las han regalado.

Hacía mucho tiempo que yo no pagaba por mi ropa. El año pasado solo me compré una camiseta de 3 € en el mercadillo y unas medias de 7 € para una boda. A parte de esto, no recuerdo cuándo fue la última vez que «fui de compras.»

Así que a principios de este mes me dije: oye, voy a aprovechar las rebajas para comprarme uno o dos jerseis como máximo. Me había puesto un límite de dinero y no estaba dispuesta a traspasarlo.

Pero, ¡ay! Entré a una tienda para enamorarme de 3 jerseis y unos pantalones. El coste total era el doble del límite que me había marcado.

Dudé mucho, pensé qué prendas dejar, Miguel estaba dispuesto a regalarme una prenda, seguí dudando y, finalmente, tomé una decisión:

Lo iba a pagar todo yo. Nada de regalos, nada de dejar esas prendas.

Para mí, era un riesgo pagar esa cantidad de dinero por ropa. Pero decidí confiar en que esto era lo que tenía que hacer. Tenía que perder el miedo a pagar por algo «superficial» y, además, estaba dispuesta a pasar la tarjeta con una sonrisa. (Isabel fue la que me enseñó lo importante que es sonreír cada vez que pagas).

¿Sabes cuál es el final de esta historia?

Este mes he facturado mucho más de lo esperado. El doble de lo que venía cobrando en los últimos meses. Toda una sorpresa para mí, ya que algunas facturas han sido totalmente inesperadas.

Aparentemente, comprar 4 prendas de ropa no es hacer desde la abundancia. Pero, para mí, así lo ha sido.

Así que ya sabes, si quieres que algo llegue a tu vida, cumple con tu parte. Si quieres conocerte a ti misma, haz terapia o apúntate a cursos de autoconocimiento. Si quieres una empresa exitosa, trabaja como una empresaria. Si quieres que te toque la lotería… mejor invierte ese dinero en otra cosa.

3. Tener desde lo que ya eres y lo que haces

Llegamos al último punto. El más deseado y esperado. Aquí es cuando llega lo que deseas.

Cuando sigues estos pasos, lo esencial es aprender que:

Tener lo que necesitas es tenerlo todo.

Me gusta esta frase (que saqué de un anuncio de Audi), porque me permitió reflexionar sobre la siguiente cuestión:

Si no tienes aquello que deseas, quizá es porque necesitas pasar por este momento de escasez. Si necesitas pasar por ahí, ¿qué puedes aprender de esta situación?

Me refiero a los obstáculos que se presentan en tu camino, aquellos que te ayudan a convertirte en la persona que podrá tener aquello que deseas.

Un obstáculo frecuente es aprender a recibir. ¿Cómo vas a tener si te cuesta recibir?

Sé que esto es habitual en muchas personas, porque foma parte de ciertas estructuras de carácter (en unas semanas, cuando tratemos las relaciones, te contaré qué son las estructuras de carácter).

Por ahora, te propongo que tú también reflexiones acerca de la relación que tienes entre el dar/recibir.

Una vez superados los obstáculos y te hayas convertido en la persona que tiene aquello que anhelas, es posible ya no lo desees con tanta ansia porque te habrás dado cuenta de que ya lo tienes.

Imagínate el cambio que supone dejar de lado el «no me merezco esto», a sentir que ya lo tienes en cierto grado. Imagínate la diferencia entre pensar que estás gastando en un curso o una prenda de vestir, y reconocer que estás invirtiendo en ti. Imagínate dejar de pensar que todo debería ser gratis, para entender que el dinero solo es un intercambio de energía.

Si consigues sentirte y hacer desde tu deseo, estoy segura de que no tendrás que esperar a que eso llegue a tu vida para ser feliz. La felicidad, al fin y y al cabo, ¿no es lo más importante?

Hasta aquí llegan los 3 pasos. Como ves, el trabajo personal sigue siendo fundamental en este proceso.

Ahora me gustaría saber tu opinión: ¿qué deseas en este momento? ¿En qué paso estás? ¿Qué obstáculos crees que te ayudarán a convertirte en la persona que lo ha conseguido? Me encantará leerte en los comentarios.

 

 

11 comentarios
  1. Mariana Cruz Nova
    Mariana Cruz Nova Dice:

    Hola,
    Estoy pasando por un proceso de divorcio, llevo mes y medio y aun estoy en la lucha de salir adelante, de sanar, de perdonar. El articulo me ha servido demasiado para poner en orden mis ideas y ver lo que realmente quiero y como hacerle para obtener mi paz y tranquilidad.

    Responder
    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Mariana

      Muchas gracias por compartirte. Me alegra que estés en este proceso de sanar y perdonar las heridas que pudo generar la relación o el divorcio. Es necesario seguir este camino si queremos encontrar el aprendizaje que la vida tiene para nosotras en cada momento.
      Te abrazo.

      Responder
  2. Elisa
    Elisa Dice:

    Que bueno. Ser, hacer, tener. Estás fueron tus palabras cuando hablamos de abundancia. Y me ayudó. Decidí invertir en mi. Y como a ti luego llego el dinero de esa inversión. Todavía me queda mucho camino, pero lo que tengo claro es que es lo que tiene que ser. Mi intuición me dice que no puedo saltarme ningún paso de este camino. Gracias por compartir este artículo. Me ha encantado.

    Responder
    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Elisa
      Muchas gracias por compartirte. Celebro que te ayudara esa conversación que mantuvimos y, por supuesto, celebro que llegara el dinero de tu inversión en ti misma. Si seguimos el camino de nuestro corazón, llega lo que tiene que llegar.
      Como dices, los 3 pasos son fundamentales y no podemos saltarnos ninguno de ellos. Es necesario pasar por los 3 estados.
      Te abrazo.

      Responder
  3. Cecilia
    Cecilia Dice:

    Muchas veces he leído sobre la abundancia, pero es la primera vez que lo veo tan claro!! Gracias Nuria, voy a releer y practicar. Le haz dado al tema la vuelta que necesitaba para comprender…

    Responder
    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Cecilia
      Gracias por tus palabras. Me alegra que el mensaje haya llegado claro, ya que era mi intención a la hora de escribirlo. Quería hablar de este proceso en palabras sencillas.
      Mucha energía en tu camino de aprendizaje sobre la abundacia.
      Te abrazo.

      Responder
  4. Isabel
    Isabel Dice:

    ¡Guau este artículo!
    Intenso que ¡hasta me ha saltado las lagrimillas! No negaré que ver por ahí mi nombre con el «pagar con una sonrisa» ha tenido algo que ver 😛

    Me ha resonado mucho algo que has dicho, si quieres una empresa de éxito, trabaja como una empresaria… Y aquí estoy yo, postergando el momento una y otra vez. Tu frase me ha hecho tomar conciencia de una forma brutal del problema, si no hago y me voy por las ramas… estoy bloqueando que ocurra. ¡Guau! ¡Gracias!

    Me llevo el artículo a mis Favoritos para releerlo y hacerme las preguntas pertinentes cada vez que note que estoy bloqueando la abundancia.

    ¡Gracias!

    Un abrazo super fuerte!

    Responder
    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Isabel

      Sí, tú eres la que me removió con el consejo de «pagar con una sonrisa.»
      A la vez, estoy de acuerdo contigo. Tus proyectos son ambiciosos y, quizá por eso, los estás postergando. Porque piensas en lo que quieres llegar a conseguir, pero no te acabas de lanzar.
      En tu caso, una buena idea sería empezar en pequeñito. Pensar cómo puedes iniciar tu andadura emprendiendo de una forma más sencilla.
      Esa es la forma de ir preparándote para conseguir tus objetivos en este terreno.
      Ya me contarás por email cómo avanzas.
      Te abrazo.

      Responder
  5. Jazmín
    Jazmín Dice:

    Hola.. Yo estoy desempleada hace tres años y hasta hace unos pocos meses intenté activamente conseguir un empleo y no lo he logrado. Mi situación es muy complicada, divorciada con una hija adolescente y dependiendo de la voluntad de mi ex esposo. Me dicen que emprenda en un pequeño negocio pero la verdad no encuentro en que. No me siento capaz de emprender en algo propio. Tengo trastorno de ansiedad y depresión y esto empeora mi estado emocional y de salud.. He leído este artículo y estoy intentando entender como aplicarlo en mi. Muchas gracias

    Responder
    • Núria
      Núria Dice:

      Hola, Jazmín
      Muchas gracias por compartir tu punto de vista.
      Siento mucho la situación por la que estás pasando. Comprendo que la búsqueda de trabajo se puede hacer muy complicada cuando tienes ansiedad y depresión.
      Yo no sé qué es lo que deberías hacer tú. Lo que sí sé es lo que yo haría.
      Por mi parte, me centraría en sanarme por dentro (ser esa persona que me gustaría ser) para, a partir de ahí, decidir qué es lo que quieres hacer, si seguir buscando un empleo por cuenta ajena o emprender.
      Y, como este proceso puede hacerse largo, si tienes la posibilidad, puedes seguir buscando un empleo que cubra tus gastos mientras estás enfocada en sanar tus heridas emocionales.
      Te abrazo.

      Responder
  6. helena blandon
    helena blandon Dice:

    Hola, hace tiempo que sigo tus escritos, me gustan mucho!
    Me hacen reflexionar y cambiar de perspectiva, aunque tengo unas enseñanzas desde pequeña que el dinero es energía y una frese que siempre dice mi mamá «plata llama plata» y de hecho puedo dar fe de lo mucho que le funciona, es difícil dejar a un lado los miedos adquiridos cuando crecemos, como pago, como ahorro, si me gasto esto, si quiero esto o aquello, merezco? y tantas otras cosas que pasan por nuestra mente a veces sin darnos cuenta. Estoy en un conflicto de intereses en el que soy consciente que si doy con miseria recibiré con miseria, es decir, que debo estar segura de pagar y como dices pagar con alegría por algo que quiero, porque de hecho lo merezco y se que todo llega, y el pensar será que sí será que no, y si luego me hace falta… bueno no se si me entiendes lo que quiero decir. En fin me encanta leerte y he aprendido muchas otras cosas que me sirven en mi día a día.

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