Cómo bloqueas el cambio en tu vida

Hoy quiero reflexionar acerca del elemento bloqueador en los procesos de transformación. O, dicho de una forma más alarmante, te voy a contar por qué tu vida no va cambiar nunca. Y cuál es el papel que juegas tú en ello.

Antes de entrar en materia, quiero dedicar este artículo a mis clientas de terapia. Ellas han sido las que lo han inspirado.

¿Qué es aquello que bloquea el cambio? Las resistencias.

¿Y qué son las resistencias?

Son justificaciones inconscientes que usas contigo misma para que todo siga igual que siempre.

Y resalto lo de que son inconscientes.

Porque sí, en tu parte consciente, sé que quieres cambiar aquello que no te satisface en la vida: tu relación de pareja, esa ansiedad que te atormenta, ese miedo que te impide disfrutar, esa falta de disciplina o ese exceso de responsabilidades con las que cargas.

Realmente le das muchas vueltas a cómo podrías diferenciarte de aquello que te hace sentir miserable. Por eso, compras cursos de desarrollo personal, o asistes a talleres, o decides contratar a un terapeuta.

Y eso está muy bien.

Pero, a la hora de la verdad, estás sola frente a ti misma. Estás sola frente a tus resistencias.

A no ser que cuentes con un buen terapeuta que te las sepa mostrar.

Tus resistencias están en tu inconsciente y lucharán para que todo siga igual, para que sigas interpretando el mismo papel que has hecho hasta ahora. Y no te lo van a poner fácil, te lo aseguro.

En mi caso, estuve a punto de abandonar el curso que me permitió aprender a escuchar el cuerpo a través de la terapia de movimiento. Y, si no me hubiera obligado a salir de la cama ese fin de semana del 2013 para asistir a mis clases, vete a saber quién sería hoy.

Quizá estaría comida por la ansiedad. Probablemente, viviría en una relación tóxica. Sin duda, no habría creado La escritora de tu vida y estaría amargada en un trabajo basura.

En realidad, el origen de las resistencias está en el miedo a lo desconocido. Porque… ¿qué pasará cuando cambies? ¿Qué pedestales en tu vida se desmoronarán?

Tus patrones de comportamiento se crearon hace muchos años porque te permitieron sobrevivir.

Quizá te obligaste a refugiarte en tu cabeza porque en tu realidad no te acogieron con amor. Quizá te pusiste rígida porque querían doblegarte. Quizá tuviste que madurar demasiado pronto porque no había nadie para atender tus necesidades emocionales. Quizá tuviste que ensancharte porque invadieron tu espacio vital.

Dales las gracias a tus resistencias. Ellas te salvaron.

Ahora bien, si de verdad quieres una vida diferente, despídete de ellas. Despídete de esos patrones de comportamiento que repites una y otra vez.

Asómate al abismo de lo desconocido.

Acabo de escribir esta frase y me ha recordado el manido “sal de tu zona de confort”. Y no, no te estoy hablando de eso.

Las resistencias son algo mucho más profundo. Son más profundas porque son inconscientes. Y porque, para ti, tendrán sentido.

Porque no tienes dinero para pagarte otra sesión de terapia. Porque hoy te duele la cabeza y no quieres practicar tus ejercicios de autoconocimiento. Porque estás demasiado cansada como para prepararte una cena saludable. ¡Con lo fácil que es cocinar un sándwich de frankfurt y kétchup!

¿Verdad que tienen sentido? Claro, tienen sentido porque es lo que has hecho siempre. Y así seguirás hasta que, algún día, veas cuánto daño te hacen.

Porque esos patrones ya no te salvan, te hunden más en el fango de tu dolor.

¿Qué papel juega el cuerpo en las resistencias?

Si hace un tiempo que estás aquí, sabrás que soy una firme defensora de escuchar el cuerpo para conocerte a ti misma. Sin embargo, hay que tener cuidado. Porque las resistencias también actúan en el cuerpo.

El cansancio, el dolor y la enfermedad también pueden ser una resistencia al cambio.

Para diferenciarlos de las tensiones y malestares provocados por la represión emocional, hazte estas dos preguntas:

  • ¿Es un nuevo dolor, enfermedad o tensión?
  • ¿Ha aparecido para que puedas justificar no ir al taller/seguir con el curso/asistir a terapia/o cualquier proceso de transformación que estás llevando a cabo?

Si la respuesta a estas 2 preguntas es que sí, probablemente, estás frente a una resistencia.

¿Y qué puedes hacer cuando estás frente a un patrón que bloquea tu transformación?

Aquí cada una tiene que buscar su forma de combatirlas.

A nivel general, yo te diría que hagas exactamente lo contrario que ellas te piden.

Si tienes tendencia a enredarte en pensamientos dolorosos, desvía tu atención al cuerpo. Si tus resistencias te dicen que no vayas a terapia, ve a terapia. Aunque te caiga mal tu terapeuta, aunque consideres que es demasiado caro, aunque te dé pereza, aunque estés muy cansada o resfriada, aunque [inserta aquí tu excusa].

No hay más. No hay palabras ni ejercicios mágicos. Solo consiste en tomar conciencia de ellas y no hacerles caso.

Ahora, dime, ¿crees que hay alguna resistencia en tu vida? ¿Cómo estás influyendo para que nada cambie? ¿Cómo te justificas para no hacer aquello que te tensa y es diferente a lo habitual? Me encantará leer tus comentarios.

Descubre cómo gestionar tus emociones y aliviar tus malestares corporales

Si te suscribes, te regalaré el curso Primeros pasos para escuchar tu cuerpo con ejercicios y herramientas de autoconocimiento a través del cuerpo

Nuria Gallego Carbonell te informa que los datos de carácter personal que proporciones serán tratados por Nuria Gallego Carbonell como responsable de esta web. La finalidad es enviarte mis publicaciones, así como promociones de productos y servicios (prospección comercial). Tu legitimación se realiza a través de tu consentimiento. Debes saber que los datos que facilites estarán ubicados en los servidores de mi plataforma de email marketing (Mailchimp) mediante su empresa The Rocket Science Group LLC ubicada en EEUU y acogida al EU Privacy Shield (más información de la política de privacidad de Mailchimp). Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en nuria@laescritoradetuvida.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Para más información, consulta mi política de privacidad.

3 comentarios
  1. Daniela
    Daniela Dice:

    Si, las hay y hoy me en encuentro bastante deprimida por ello. Estoy de forma transitoria en la casa de mi madre luego de separarme, continúo en un trabajo en el que ya no me siento cómoda o eso creo. Empecé a estudiar el profesorado de yoga con mucho entusiasmo y ahora hasta me cuesta generarme la motivación para ir. Con lo de la convivencia intento estar tranquila porque lo tomo como algo transitorio aunque me siento muy ansiosa al no tener mi espacio, me siento invadida. Aquí la parte que mas me cuesta es el trabajo, me siento muy mal antes de ir, hay veces que termino faltando, realmente tengo un bloqueo y la “excusa” para no dejarlo es la parte económica. Pasa que no tengo ahorros, como podría dejarlo si es con lo que subsisto? Buscando nuevos rumbos emprendí el profesorado de yoga y el autoboicot hasta es con ello que elegí. Me encuentro realmente confundida porque veo que de plano mi vida se tiñe con ese estado de frustración como si nada tuviera sentido y por ej no veo como solución dejar mi trabajo. De hecho no sé si al hacerlo mi estado anímico mejoraría como creo que iba a mejorar con yoga y sigo decayendo. Creo que mas allá de los cambios es mas profundo porque son mis pensamientos quienes condicionan. No sé, estoy bastante confundida, jeje, besos

    Responder
    • Laura
      Laura Dice:

      Daniela…..qué edad tenés? Quizas estás pasando por tener que tomar el camino de una nueva etapa. Siempre se puede. Besos.

      Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *